Combatir plagas sin uso de químicos

El Instituto de Sanidad y Calidad Agropecuaria de Mendoza, junto a los municipios de Ciudad y San Martín, puso en marcha una estrategia de control biológico en plazas y parques con el objetivo de reducir la presencia de plagas urbanas sin recurrir al uso de productos químicos.

La iniciativa ya alcanza a más de 50 espacios verdes de ambos departamentos y contempla la liberación de insectos benéficos que actúan como controladores naturales. Según se informó oficialmente, en cada plaza se incorporan alrededor de 10 mil insectos para contribuir al equilibrio ambiental y proteger la vegetación urbana.

Entre las especies utilizadas se destaca la crisopa, reconocida por su capacidad para combatir plagas como mosca blanca, pulgones y trips. Desde el organismo provincial explicaron que su incorporación permite disminuir el impacto de insectos dañinos mediante métodos sostenibles y amigables con el ambiente.

El operativo también incluye la instalación de refugios para favorecer la permanencia y reproducción de la fauna benéfica. A su vez, se suman especies ornamentales y floríferas en distintos canteros para atraer insectos útiles y fortalecer el equilibrio biológico en los espacios públicos.

Menos químicos y más sostenibilidad

Como parte de las acciones complementarias, se colocaron bandas adhesivas en troncos de olmos para controlar el avance del cascarudo mediante barreras mecánicas. El objetivo central del programa es disminuir el uso de fitosanitarios y avanzar hacia una gestión más sustentable de plazas y parques mendocinos.