El Jefe de Gobierno quiere impedir que la gente viva en la calle

Jorge Macri ratificó su compromiso con el orden y la seguridad y quiere impedir que la gente viva en la calle

Con asistencias habitacionales y una red de 50 Centros de Inclusión Social que son un verdadero espacio de acompañamiento y reinserción. En 2025 abrieron 12 nuevos Centros y se fortaleció la Red de Atención. También se está desarrollando una experiencia de Casas que abordan salud mental y adicciones junto a Bloomberg Philanthropies, con un equipo interdisciplinario disponible las 24 horas. Ya hay 4 y se van a hacer 15 Casas más con capacidad para 800 personas que hoy necesitan este tipo de acompañamiento.

Y mostró resultados: se redujo un 90% los casos de chicos en calle. Hoy, 384 chicos que están en los paradores de familia ya comenzaron esta semana las clases. 840 adultos están terminando sus estudios primarios y secundarios. Y 153 personas están recibiendo tratamiento para salir del círculo vicioso del consumo, recuperar su salud y empezar un proceso real de reinserción.

Recordó que en la Ciudad hay 1.800 personas que no aceptan ayuda, la gran mayoría con problemas de adicciones y de salud mental. “Necesitamos que no puedan rechazar la ayuda. No se trata de perseguirlos como si fueran criminales ni de llevarlos detenidos. Lo que queremos es rescatarlos. Y necesitamos una herramienta para salvarlos a ellos y cuidar también al resto de la sociedad. Porque necesitamos que no haya más un Mariano Barbieri o una María Vilma, la turista brasileña que murió tras ser golpeada brutalmente en avenida Corrientes por un hombre con antecedentes psiquiátricos. O que haya otro Manuel Schwarzkopf, que se tiró dentro de un contenedor y murió al clavarse con un vidrio. Háblenme de humanidad en vivir en la calle, yo no la veo”, sostuvo el Jefe de Gobierno.

También se preguntó qué sucede con el resto de los ciudadanos, con el resto de la sociedad. “¿O nos olvidamos de esos niños que, volviendo de la escuela, se cruzan y ven situaciones que no deberían ver? ¿O abandonamos a esas personas mayores que agravan su soledad por temor a salir de su casa, porque hay gente afuera, en la calle, que les da temor? ¿No hay derechos ahí?”.

Y explicó: “Por eso necesitamos que no puedan rechazar la ayuda. Al igual que ya hizo Uruguay, durante la presidencia de José Mujica, deberíamos impedir vivir en la calle para poder tener un abordaje con herramientas de asistencia para las adicciones y la salud mental porque esa gente no es libre y es presa de sus adicciones y de haber roto todos sus vínculos familiares. Estamos frente a una verdadera catástrofe”. Y convocó a encarar juntos el problema: la Legislatura, la Justicia, los fiscales, a las iglesias, las ONGs con las que la Ciudad trabaja todos los días como Cáritas, la Cruz Roja, Brigada CER, la red de iglesias y clubes. Y también le pidió ayuda al Gobierno Nacional para cambiar la Ley Nacional de Salud Mental y reformar la Comisión Nacional Interministerial en Políticas de Salud Mental y Adicciones, a la que caracterizó como a “una comisión totalmente ideologizada, que invade las competencias y no nos deja resolver las cosas mejor”.